martes, 13 de octubre de 2009

Los de 40 y los de 20

Enigmático precedente en el que hay una lucha entre estas dos edades, porque tenemos a los experimentados, señores de cuarenta y tantos, y a los novatos con sus 20 tiernos añitos.

Maduros vs. Jovencitos

Si lo decimos en término vulgar “comerse” o “follarse” (léxico español) a hombres de aquellas edades es bueno, una porque coges experiencia sexual y dos porque te conviertes en jurado de un concurso erótico.

Vamos directo al tema, su comportamiento en la cama:

Jovencitos:

  1. Alocados y apresurados
  2. Solo desean obtener algo, su propia satisfacción
  3. Al finalizar, te hacen la típica pregunta: “¿Lo hice bien?”
  4. Se las quieren dar de macho pero son novatos.

Maduros:

  1. A veces suelen ser sutiles en las caricias
  2. Son profesionales en decirte groserías pero de bien algo calibre
  3. Al comienzo del acto, te salen con el interrogatorio: “¿te gusta hacer esto?” “¿te gusta que te hagan lo otro?”, etc..
  4. La frase típica al terminar “¡Qué rico!”

Puedo acotar algo, la minoría de hombres de las dos edades, o sea los que se les puede encontrar con microscopio, tienen algo en común, ellos SI LES INTERESAN LA SATISFACCIÓN FEMENINA y DAN UN BUEN TRATO; para mí son los perfectos.

Disculparán a los machos alfa por no haberles tomado en cuenta pues que también por el lado femenino están las maduras y las conejitas, quizás lo haga para otro post e invite a alguien del gremio varonil para que nos dé una explicación bien claro sobre este tema.

Para ellas sean osadas y aplíquenlo!!!

Mi amigo “El Manaba”

Gracias a mis estimados lectores por la bienvenida que le han dado a este lugar, aunque sean contadas realmente se los agradezco con mucho amor.

Hace unas horas atrás me encontraba hablando por teléfono con un amigo que conocí vía internet, él quiere que lo llame “Manaba Arr*cho”, juro que cuando me dijo que le pusiera ese nick me reí, es una persona experimentada, simpático pero todo un loco, lo más cómico es que no nos conocemos en persona, solo chateamos y por teléfono, claro nos quedamos horas hablando, él insinuándose y yo riéndome; Chiquito perdóname pero cuando me has preguntado si me he masturbado contigo y solo fue una vez, te mentí no lo hice, sólo te escuchaba, ojalá no se resienta.

Bueno, como iba contando este hombre me fascina, pues su voz tan varonil y peor cuando me habla en inglés diciéndome cosas sexis, nos llevamos tan bien que nos contamos alguna locuras, pero no pensaran que solo hablamos de sexo, pues ¡NO!, me gusta porque se puede entablar cualquier tema, a través de su voz me presenta seguridad, experiencia, cualquier chica le gustaría estar con un tipo con este.

Ha cogido la manía de decirme de cariño “Chiquita”, me enloquece cuando lo escucho llamarme así, pero claro yo sé como son las cosas, tengo los pies bien puestos sobre la tierra, si me atrevo a dar ese paso, o sea tener sexo con él, pues sé que se convertirá en mi amigo con derecho y a la vez una persona que puedo confiar, pero sería fatal perder la oportunidad de un momento placentero con un adonis como él.

En estos momentos me acuerdo de cosas que me dice: “Después de estar conmigo te vas a engrupir”, o cuando comienza a darme una explicación de como sería esa sesión amatoria, que besos por el cuello, en la boca, caricias por todo el cuerpo; soy sincera no me causa excitación porque son solo palabras, mil veces prefiero los hechos, solo hay que esperar a que se convierta en hechos.

Bueno, este es un pequeño cuento de mi estimado amigo, como él me dijo que lo llamara aquí, “El Manaba”, a pesar de todo adoro a esta persona, vamos a ver como seguirá esta historia y que sucesos traerá.

Si desean saber, me avisan por esta vía.

Saludos, besos y caricias para ustedes…

lunes, 12 de octubre de 2009

Algo sucio pero excitante

No te ha pasado que en pleno acto sexual sale tu pareja diciéndote “¡Qué rica puta!” ó “¡Zorra sabrosa!”, y te quedas perpleja, pierdes la concentración, pues es cierto hay personas que les gusta decir y que les gusta que le digan aquellas “dulces palabras”.

Pero a qué se debe que la grosería o las malas palabras intervengan en el sexo; ¿desahogo o excitación?, en mis vivencias en el mundo sexual, pienso que son utilizadas como excitación, es como si entrarán en trance deseando llegar a una concentración absoluta para sí con todo eso acumulado para como resultado final la satisfacción sea mutua.

Tampoco hay que olvidar ciertas frasecillas que también las mujeres suelen decir, como por ejemplo: “¡Vamos cabrón!”, “¡Dale maricón que puedes dármelo todo!” y otras más que se dicen pero preferí dar algunos ejemplos ya que expusiera otras este espacio se volvería vulgar y ese no es la idea principal.

Sabemos que cada persona es un mundo diferente, cada cuerpo es un universo distinto, pero pregunto ¿realmente nos excitamos con palabras groseras?; pues sí, me fascina pero también hay palabras de grueso calibre que a la vez no llegan a ser vulgares, esas son las mejores, esas dan una motivación excepcional.

Haganlo como experimento ya sea con su pareja, algún amigo (a) con derecho, ó persona X, sientan esa sensación al máximo y luego me la cuentan por medio de comentario.

¿TE ATREVES?…

La Quesura de una mente

Expresar en palabras los temas sexuales pero si lo refinamos en una sola palabra delicada, “erotismo”, la gente pensaría esta persona está desequilibrada, tomaríamos esto como un tabú.

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Publicar experiencias, temas y otras cosas más referidas al sexo, sé que es algo loco porque creo que las personas de un buen criterio y formado no pensaría que estas cosas son de alguien obsesivo al tema, yo lo tomaría locuras y vivencias de un ser humano, cuerdo y pensante, que tomó la iniciativa un poco escurridiza de empezar a escribir sobre el sexo.

Cómo diríamos en términos vulgar, el título especifica, en estos momentos falta de sexo, buscando algo para quitarse las ganas, un hombre o una mujer, saciar aquellos deseos reprimidos, escondidos en su interior, desfogando sus impulsos sexuales de una sola manera, descubrió lo que realmente se siente al masturbarse, llegó al éxtasis, llegó al clímax.

Estrofa de este post confesando su necesidad sexual, un tanto vulgar pero no llegando a la decadencia, erotico y a la vez sofisticado y delicado.

Pienso que será una aventura más transmitida en palabras, la mente de un ser, dirán ninfómana o lo que sea.

Se atreven a la aventura y abrir su mente o quedarse en el siglo pasado, ¿ustedes eligen?…